República Dominicana: los orígenes del paraíso en el Caribe

Dominicana se encuentra bañada al norte por las aguas azules del Océano Atlántico, y al sur por el mar Caribe.

República Dominicana se encuentra «en el mismo trayecto del sol», como decía el gran poeta Pedro Mir. Esta tierra se caracteriza por tener la gente más simpáticas y amistosas que podrás conocer.

El dominicano destila pasión, en su actitud, son personas que les encuentran solución a lo que sea, saben reír en los peores momentos y por supuesto, son expertos azotando baldosas.

Abrazan, así es, les encanta abrazar al prójimo, ya sea vecino, conocido o simplemente visitante. Los dominicanos son generadores de serotonina y dopamina, esos neurotransmisores que aumentan el bienestar, la tranquilidad y la felicidad.

Orígenes Taínos en el Caribe

Los primeros habitantes de la isla caribeña fueron los valientes y hábiles indígenas, Taíno-Arawak, que se establecieron por primera vez en la isla antes de la llegada de Cristóbal Colón y los españoles.

Los indígenas tenían múltiples reinos, cada uno gobernado por un jefe o cacique, y coexistían pacíficamente en un paraíso bañado por el mar Caribe, que hoy se llama República Dominicana.

En aquel momento, varios líderes taínos que se rebelaron contra la colonización y esclavitud española, como fue el caso del Cacique Caonabo, de la región de Samaná; quien fuese el primero en dirigir una revuelta.

Los taínos practicaban una agricultura compleja, eran artesanos talentosos, creían en el poder medicinal de las plantas y los remedios naturales. 

Hoy en día, se pueden encontrar parte de su vestigio en las cuevas donde dejaron pictografías y petroglifos, principalmente en Samaná, Bayahíbe, San Cristóbal y Enriquillo, al igual que los distintos museos alrededor del país, en especial el Museo del Hombre Dominicano en Santo Domingo y  el Museo Arqueológico Regional Altos de Chavón en La Romana.

Inmigrantes en República Dominicana

Así mismo, la naturaleza acogedora de la isla caribeña, junto con los acontecimientos históricos, ha dado lugar a que varias comunidades migrantes se establezcan y se mezclen con diversa cultural Dominicana.

Comunidad judía

Por otro lado, la localidad de Sosúa cuenta con una comunidad judía, debido a los aproximadamente 600 judíos que llegaron entre 1940 y 1945 escapando de la Segunda Guerra Mundial.

El Museo Judío en Sosúa conmemora su viaje y contribuciones a las industrias de carnes y lácteos en la costa norte.

Africanos e ingleses

Al sureste de República Dominicana, en San Pedro de Macorís, están los afro-descendientes de las islas vecinas del Caribe de habla inglesa como Tórtola, Antigua y Sant Vincent.

Los afro-descendientes emigraron a República Dominicana a finales el siglo XIX y trabajaron como obreros y técnicos en la industria de la producción azucarera dominicana.

Ademas, en Samaná, los descendientes de afroamericanos estadounidenses liberados que se trasladaron a República Dominicana en el siglo XIX siguen practicando su religión.

Japoneses, franceses e italianos

En las montañas del centro del país como es el caso de Constanza encontrarás la comunidad japonesa; además de comunidades francesas e italianas al norte en la península de Samaná.

Dominicana también cuenta con una pequeña, pero sólida comunidad libanesa, siria y palestina que emigró del Imperio Otomano a principios del siglo XX. Poco a poco se integraron a la cultura dominicana, ascendiendo a altos rangos políticos.

De la misma manera, todos estos grupos han contribuido en gran medida al crecimiento y la composición cultural de República Dominicana, reflejado en la comida, la cultura y los eventos en todo el país.

Dominicanos hoy

Aunque el modernismo y la globalización van evolucionando las culturas, será fácil conocer y reconocer un dominicano, dentro o fuera del país.

La cortesía y hospitalidad son valores centrales, y más aún en las áreas rurales. No te sorprendas si alguien te ofrece su ayuda o incluso si alguna persona quiere compartir un plato de comida contigo. 

Tradiciones

Aún permanece la importancia de dos temporadas, celebradas en familia: Navidad y Pascua. Cada una de estas fiestas representa un tiempo simbólico para el dominicano. Estás fechas son para celebrarse entre seres queridos, cocinando y disfrutando de platos tradicionales, bailando y relajándose.

La Navidad es una de las épocas más festivas del año, junto al carnaval celebrado en febrero.

En nochebuena, la familia se reúne para celebrar, comer, conversar, bailar y beber, en el patio trasero durante toda la noche, mientras escuchan música y comparten. La tradición es quedarse despierto y festejar hasta el amanecer.

Durante la Pascua, en Semana Santa el otro fin de semana festivo más largo, los dominicanos escapan de su rutina diaria.

Si bien es cierto, las tradiciones permanecen y por eso, los dominicanos continúan disfrutando estas fechas con unas habichuelas con dulce, un postre típico para esta época del año.

La religión

La mayoría de los dominicanos son católicos romanos, pero también hay otras denominaciones cristianas, incluyendo los testigos de Jehová y los evangelistas.

En definitiva, los dominicanos somos apasionados y llenamos de pasión todo lo que hacemos, sabemos que la vida debe de ser compartida y vivida a plenitud”.

Hay un país en el mundo colocado en el mismo trayecto del Sol.

Pedro Mir

Este video muestra una pizca de la esencia Dominicana y de lo que es un paraíso en el Caribe.

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